Cómo hacerte notar… de forma continuada

Diferenciación

El desarrollo de carrera en el ambiente empresarial actual supone adoptar una postura menos orientada a uno mismo y más orientada hacia los demás. Los senior manager suelen buscar esta habilidad a la hora de esponsorizar a un profesional, sin embargo se encuentran a menudo con problemas para encontrar colaboradores que cumplan con esta característica.

Por otro lado, los profesionales quieren hacerse notar y tomar el control de sus carreras, por lo que tienden a buscar esa notoriedad a través del trabajo propio y los triunfos individuales. Debido a las exigencias del ambiente actual, en el que se nos exige hacer más con menos recursos, los profesionales se están encontrando con el problema de cómo ganarse el respeto que desean y merecen. Están desarrollándose cansados de dar servicio a la organización y quieren que sus managers comiencen a reconocer sus méritos y contribuciones.

Pero, ¿cómo hacerse notar en el trabajo? Algunos profesionales optan por la autopromoción, mientras que otros prefieren trabajar duro con la esperanza de ser descubiertos. La autopromoción puede permitirnos destacar rápidamente, aunque es importante respaldar esa campaña promocional con otro tipo de habilidades. Más que un brillo puntual, que nos serviría en ocasiones contadas, al hablar de desarrollo de carrera buscamos destacar significativamente de forma continuada. Hacerse notar requiere hacer uso de habilidades de liderazgo y visión general que nos permitan crear el mayor impacto posible en nuestro ambiente de trabajo. Requiere trabajar en equipo, ya que este unifica, empodera e inspira a otros. Se trata de cuidar a los demás y de mirar por sus intereses de corazón.

Es importante que los profesionales consigan un buen equilibrio entre razón y emoción. No se trata únicamente de tener la habilidad de ser un pionero o un innovador disruptivo, sino que además tenemos que ser conscientes de quiénes son aquellos que nos rodean, cuáles son sus cualidades y cómo pueden desarrollar todo su potencial. No tenemos que intentar ser la única estrella, sino que debemos enseñar a los demás que ellos también pueden brillar y ayudarles a conseguirlo.

La gran diferencia entre el profesional reconocido y el profesional respetado es la diferencia entre razón y emoción. El profesional reconocido se reconoce con la razón, con la cabeza, que olvida con facilidad, mientras que el profesional respetado es respetado con la emoción, que rara vez olvida.

Hoy lanzamos una lanza a favor del liderazgo colaborativo. Porque no podemos triunfar solos. Al menos otra persona tiene que apoyarnos y ayudarnos a generar las oportunidades que tratamos de crear.

El éxito acompaña más a aquellos que se rodean de personas que desean que su éxito continúe.

Pero, ¿cómo conseguirlo? A continuación aparecen los consejos que Glen Llopis publicaba recientemente en la revista Forbes:

Conviértete en un influyente silencioso.

Los influyentes silenciosos son aquellas personas que despiertan la curiosidad en los demás y reciben invitaciones para participar en los proyectos más importantes. No se trata de ser adicto al reconocimiento, sino de poseer la confianza suficiente como para alzar tu voz de forma continuada y obtener un gran impacto.

Sobrepasa los límites de tu job description.

No te dediques a realizar simplemente tus funciones, es importante que tengas visión general y hagas aportaciones en otros ámbitos. La mejor práctica es ayudar a tus compañeros a desarrollarse y a realizar su trabajo con éxito. Para expandir tu influencia no te centres únicamente en hacer bien tu trabajo, sino que además es importante que ayudes a los demás a hacer bien el suyo.

Ayuda a tus compañeros a alcanzar el éxito.

Adopta una actitud ayudadora tanto con compañeros de tu área como de otras áreas, es la mejor manera de construir una network efectiva.

No te quedes atrapado en la escala política.

Trata de evitar las esferas políticas y de mantenerte al margen. Mantén la atención en el desarrollo, la innovación y las oportunidades.

Utiliza el conflicto constructivo.

El conflicto constructivo es aquel que desafía el estatus quo desde el respeto evitando que la organización se adormezca en la complacencia. El reto continuo, el desafío y el cuestionarse continuamente las cosas son prácticas muy recomendables.

Sé tú mismo.

No puedes disfrazarte todos los días para ir a trabajar. Cuanto antes cuelgues el disfraz y comiences a ser tu mismo, antes comenzarás a disfrutar de lo que haces y a obtener resultados por lo que realmente eres. No olvides que… confiamos en las personas en las que creemos. Sé sincero contigo mismo y con tu organización.

Basado en el artículo 6 Ways to Immediately Get Noticed At Work Without Self-Promotion, escrito por Glenn Llopis y publicado en 2013 en la revista Forbes.

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