El buen lider:bienestar y éxito empresarial

Las personas más felices suelen tener una característica importante: son optimistas, manejan siempre expectativas positivas, incluso en momentos de clara adversidad. Esto implica que tienden a ser resilientes, manejan sus miedos de manera eficaz, saben aceptar y superar los malos momentos de la vida y abrirse a nuevas posibilidades. Son protagonistas de su vida y creen que pueden hacer algo para cambiar las cosas y ser felices,  no se estancan y crecen.

Buscando algo más de luz sobre el tema, en “El viaje a la Felicidad” de Punset encontramos la conocida fórmula de la felicidad:

Felicidad = E (M + B + P) / R + C / S / R + C

Donde:

  • Factores significativos (S): Emoción al comienzo y al final del proyecto (E), Mantenimiento y atención al detalle (M), Disfrute de la búsqueda y la expectativa (B), Relaciones personales (P).
  • Factores reductores (R): Ausencia de desaprendizaje, recurso a la memoria grupal, interferencia con los procesos automatizados y Predominio del miedo.
  • La carga heredada (C): Mutaciones lesivas, Desgaste y envejecimiento, Ejercicio abyecto del poder político y Estrés imaginado.

Don Draper se caracteriza por no ser un buen ejemplo del líder que cuida el bienestar del equipo

Estos términos están relacionados con el concepto actual de bienestar que maneja la psicología. Las últimas perspectivas asocian el “bienestar psicológico” no solo con la felicidad, sino con el desarrollo de nuestro potencial: así, una persona feliz sería aquella que afrontar retos vitales y consigue nuevas metas. A su vez, esto se enmarca dentro del “bienestar social”, relacionado con las relaciones que mantenemos con nuestro entorno, con el sentimiento de pertenecía a un grupo, con sentirnos útiles, etc.

Esto me ha hecho pensar en la encuesta de Gallup que afirma que solo el 15% de las personas dan lo mejor de sí mismos en su empresa. En ella se afirmaba que los directivos más exitosos tienen a su cargo personas que puntúan alto en los siguientes aspectos:

  • Sé lo que se espera de mí en el trabajo.
  • Tengo los materiales y el equipo necesario para hacer bien mi trabajo.
  • Tengo la oportunidad de expresar mis mejores capacidades cada día en mi trabajo.
  • He recibido en los últimos 7 días algún reconocimiento o felicitación por hacer bien mi trabajo.
  • Le importo como ser humano a mi supervisor.
  • Mi supervisor se preocupa por mi desarrollo profesional y humano.
  • Son tomadas en cuenta mis opiniones.
  • Mi trabajo es importante como parte de la misión y el propósito de la compañía.
  • Mis colegas están comprometidos con hacer trabajos de alta calidad.
  • Tengo un buen amigo en el trabajo.
  • He hablado con alguien sobre mi progreso en los últimos 6 meses.
  • He tenido oportunidades durante este último año para aprender y crecer.

Es fácil relacionar muchos de estos factores tanto con el bienestar psicológico y social, e ilustran la importancia del liderazgo de calidad en la satisfacción laboral. Si las empresas felices son más innovadoras y exitosas, ¿por qué son tan habituales la sumisión y el miedo como formas de gestión?

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